martes, 8 de marzo de 2011

EL DIARIO DE ALMERÍA PUBLICÓ...http://www.elalmeria.es/article/ocio/921600/manuela/gonzalez/presenta/apolo/su/libro/con/la/vida/obispo/orbera.html

Diario de Almería

Manuela González presenta en el Apolo su libro con  la vida del Obispo Orberá

Dedicada a la pintura ha estado cinco años entregada en cuerpo y alma a recopilar documentos en torno a la vida del obispo que le pone nombre a una de las calles más importantes de la ciudad.
Diego Martínez / Almería | Actualizado 08.03.2011 - 05:00
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Manuela González Ruiz presenta esta noche a las 20:00 horas en el Teatro Apolo el libro Orberá, el Obispo que ha sido editado por Círculo Rojo. El acto estará presidido por el alcalde de la ciudad, Luis Rogelio Rodríguez Comendador y el expresidente del Colegio de Médicos, Francisco Ortega Viñolo y la reverenda Madre provincial de las Siervas de María, María Ángeles Lombardo.

González Ruiz, que nació en Melilla, aunque sus raíces se encuentran en Lucainena de las Torres ha estado cinco años recopilando y recogiendo documentación para escribir un libro donde se cuenta la vida de este obispo, que llegó a Almería recién nombrado y falleció a los diez años en la ciudad.

La venta de los libros irá destinada a las Siervas de María. José María Orberá y Carrión trajo a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, la Compañía de María, construyendo un convento, que hizo las veces de monasterio e iglesia. "Este ha sido el obispo de los obispos en Almería, ya que siempre intentó no subir en el escalafón para evitar ser trasladado a otro sitio". También desde Sevilla se trasladaron las religiosas filipenses para recoger a las jóvenes que vivían en la calle, y consiguió que las Claras y las Puras recuperasen sus antiguos conventos-monasterios. En la provincia restauró numerosas iglesias y casas sacerdotales.

Todo ello, pone de relieve que Manuela González Ruiz escriba, con pericia y conocimiento, algunos aspectos especialmente relevantes de su fecunda labor. Sus argumentos no son teológicos, en el sentido clásico, pues se trata de una biografía bien documentada que analiza y expresa el ejemplo de su vida evangelizadora y apostólica.

La autora hace hincapié y destaca a sus contemporáneos que hoy rezan en el Santoral de la Iglesia Católica.

Manuela González también recuerda la figura de Don Juan López, archivero de la Catedral, ya fallecido, que fue una persona clave a la hora de facilitar documentación sobre el Obispo Orberá. "Don Juan a nivel histórico fue la persona que corrigió el libro. Es una pena que ya no esté entre nosotros. El libro lleva precisamente una dedicatoria a Don Juan", comenta Manuela González. La autora de esta gran biografía de este obispo que dejó huella en la ciudad también quiere agradecer el apoyo que ha recibido por parte de Luis Rogelio Rodríguez y Gabriel Amat. De hecho, en breve también se quiere presentar en Roquetas de Mar, este libro.

El prólogo de la obra ha sido realizado por Ángel Cazorla, que ademas ha corregido de forma literaria la obra. "No tengo palabras de agradecimiento para Ángel Cazorla que ha hecho un prólogo fascinante". La obra ofrece documentos de un gran valor, hasta ahora inéditos, que Manuel González los ha conseguido de distintos archivos.

Manuela González Ruiz nació en Melilla, aunque de muy profundas raíces lucainenses. Diplomada en Geriatría, Puericultura y Auxiliar de clínica. Tertuliana Indaliana, de la Asociación cultural Celia Viñas y de La Fuente. Conferenciante y ex-presentadora del programa televisivo Encuentro con el arte. Durante seis años delegada de cultura de la Casa de Melilla en Almería. Pintando, hablando y escribiendo, ahora irrumpe con fuerza haciendo latir su pasión literaria, reclamando la atención y rescatando para los almerienses la voz y la historia del Obispo Orberá y sus contemporáneos- elevados a los altares- que son hoy faro y guía para el pueblo cristiano.

Ya son casi las 20:00 y se acerca el comienzo de la presentación...

    Así de bien ha comenzado la recaudación a manos de esta Congregación de las Siervas de María, con exclusivo fin benéfico para su célebre obra social.

              

Antes de la presentación del libro, empezó la venta con el fin benéfico

lunes, 7 de marzo de 2011

Por fin, llegó el día de la presentación...

  Hoy martes 8 de marzo
en el Teaatro Apolo,
tenemos una cita
 !No te lo puedes perder!
 
Precio Promocional de lanzamiento solo: 15 € (IVA INCLUIDO)*
*PRECIO PROMOCIONAL Y EXCLUSIVO
A LA VENTA EL DÍA DE LA PRESENTACIÓN
8 DE MARZO, EN EL TEATRO APOLO,
 CON LA DEDICATORIA DE SU AUTORA


sábado, 5 de marzo de 2011

Orberá, el Obispo

Presentación del libro "Orberá el Obispo" de Manuela González Ruíz
en el TEATRO APOLO Martes, 8 de marzo 2001,  a l
as 20:00 horas.


La historia de un hombre célebre en Almería, se ha escrito...
“Orberá, el Obispo”

            El teatro Apolo de la capital acoge el próximo martes, 8 de marzo, la presentación del libro “Orberá, el Obispo”, de Manuela González Ruiz, a las 20:00h. El alcalde de Almería, Luís Rogelio Rodríguez-Comendador, el presidente de honor del Colegio Oficial de Médicos, D. Francisco Ortega Viñolo y la provincial de la Siervas de María en Andalucía, Dña. Ángeles Lombardo, presidirán la presentación de esta obra literaria publicada por la editorial Círculo Rojo.

            José María Orberá y Carrión nació en Valencia, a las seis y media de la mañana del martes seis de noviembre de 1827, en la calle de la Parra, feligresía de los Santos Juanes. Sus padres: Ignacio Orberá y Palomar y María Carrión y Lloréns. Fue bautizado, el mismo día de su nacimiento, en la iglesia parroquial de los Santos Juanes por su vicario, don Joaquín Pedro. Fue siempre un joven honrado y trabajador, ejerciendo de zapatero, oficio que heredó de su padre, llamado también Ignacio Orberá.


            Durante cuatro años, de 1837 a 1841, estudió en el Real Colegio de los padres escolapios. Hizo tres cursos de latín y uno de retórica y poética. Con 14 años pasó a estudiar en la Universidad de Valencia. De 1841 a 1844 cursó filosofía con altas calificaciones. El 8 de julio de 1844 obtuvo el título de bachiller en dicha facultad. En 1844 simultaneó estudios en la facultad de teología y de historia con las más altas calificaciones. Simultaneó sus estudios con el trabajo en la empresa de su padre. Ese mismo año de 1844, entró en el Seminario Central de Valencia, donde, durante siete años, hasta 1851, cursó estudios de sagrada teología, con nota de sobresaliente.
              Con 18 años de edad, y sólo dos años de teología, se presentó en 1846 al concurso de curatos en la diócesis de Valencia, aprobando todos los ejercicios. Dos años después, en 1848, se presentó a oposición a colegiatura de beca en el mayor de Nuestra Señora de la Presentación, fundado en la calle de las Barcas por el gran arzobispo de Valencia Santo Tomás de Villanueva. Aprobado por unanimidad, entra como colegial en dicho colegio, el 20 de febrero de 1848. En septiembre de dicho año fue el momento de su decisión por el estado eclesiástico.


             En 1849 fue elegido procurador primero y consiliario después de dicho colegio. El arzobispo de Valencia, don Pablo García Abella, le confirió la tonsura y órdenes menores en la capilla del palacio arzobispal, el día 22 de septiembre de 1848. En 1849 opositó a curatos en la diócesis de Cuenca y ganó la parroquia de Fuente de Pedro Naharro, nombramiento que le otorgó Su Majestad la Reina, y del que tomó posesión el 25 de septiembre de 1850. Ese mismo año 1849, cursó lengua griega en el Seminario de Valencia, con la máxima calificación. Fray Fermín Sánchez Artesero, obispo de Cuenca, le confirió el subdiaconado el día 21 de septiembre de 1850 en la iglesia parroquial de Santiago, vulgo San Clemente, y, en la capilla del palacio episcopal, el diaconado a título de párroco de Fuente de Pedro Naharro, el 17 de noviembre del mismo año, dispensados los intersticios.

             En 1850 el M. I. Sr. canónigo don Manuel Lucia Mazparrota, visitador de su colegio, Santo Tomás de Villanueva, lo nombra, siendo alumno de sagrada teología, para regentar y presidir las conferencias vespertinas sobre geografía astronómica, física y política, juntamente con repaso de gramática latina. Tenían por fin ocupar a los colegiales durante las vacaciones de verano. Con dispensa de edad, logró que le ordenaran sacerdote en Cuenca el 1 de diciembre de 1850. Dos meses antes, el uno de octubre, el obispo de Cuenca lo había nombrado catedrático de geografía e historia antigua y moderna de España en el seminario diocesano. Comenzó a regentar la cátedra durante el curso de 1850 a 1851.


            Celebró su primera misa en Valencia, el 27 de diciembre de 1850, en la parroquia de los Santos Juanes, en la misma que había sido bautizado, 23 años, un mes y 2 días antes, con el regocijo de todos los suyos.

Lirios de Pasión. Poema y pinturas al óleo.

                 
                                                             Óleo de Manuela González
                               LIRIOS DE PASIÓN
                                            
Del Gólgota brotó un Lirio…
a los pies de aquel Madero,
color morado martirio
envolviendo al Nazareno.

Llora el Lirio de pasión
por ver a Jesús esclavo,
soldados sin compasión
le van clavando los clavos.

Y camino hacía es cadalso
los Lirios le van brotando,
las pisadas a su paso
las huellas se van quedando.

Son signos de penitencia
que sigue todo cristiano,
del verdugo sin conciencia
azotar al ser humano.

Su fe, así multiplicaba
el que tanto ha perdonado,
que su sangre derramaba
y los Lirios le han brotado.

En los lejanos calvarios
de esos Cristos maltratados,
van brotando nuevos Lirios
que se quedan olvidados.

Manuela González Ruiz.
                       
                                        Óleo de Manuela González

                                                  Óleo de Manuela González
                                         












¡A la Madre Soledad...!

¡A la Madre Soledad...!

Madre Soledad, en la pila bautismal
 Manuela te impusieron igual que a mí.


Tantas horas hemos pasado juntas,
permíteme te tutee si no,
no podría decirte todo lo que siento:

                                                                                Óleo de Manuela González
Ángel de la noche

Ante el lienzo blanco apareciste cual majestad,
te vi entre sueños, -ya te podía realizar-
Ministra de los enfermos, madre de los pobres,
-así te veo desde tu altar-, Pintarte, para mí
ha sido un misterio no sabía cómo empezar.

El Espíritu Santo en ti se posó, mi mano se guiaba con soltura
por todo el cuadro, yo atónita la dejaba no la podía parar.
Así surgiste. Hoy todos te miran radiante y con humildad,
entre tus pobres solo ellos saben lo que tú corazón da.
Como el arco iris, que deja ver sus reflejos,
tú alma luminosa de bondad.

Mis pinceles pintando tu mano de bendición,
navegaban con la mía para guiarme con precisión.
Con mis ojos hice los tuyos, con ellos das amor,
venerable eres entre las siervas de María,
tus hijas en ti se ven noche y día.

Como el alfarero que hace el cántaro
para quitar le sed, llegaste a Almería,
a los enfermos diste de beber.

En su lecho de muertealcancen la fe.
 Y la Violeta se abrió,
se esparcieron sus hojas, y tus hijas por el mundo
florecieron, como un ramillete de Rosas.

Hoy ciento veinticinco años después,
te rendimos este homenaje
y te decimos tus hijas en tu espejo se ven.

Y Almería que es reflejo del mar,
y por él llegaste, un siete de Junio
del año de nuestro señor, de mil ochocientos setenta y seis.
Y tus raíces aquí dejaste, en estas benditas mujeres,
que solo hacen lo que saben, ¡Lo que tú les enseñaste!.

                                      Plegaria
Madre Soledad, mis ojos que han hecho los tuyos protégelos, están a punto de desprendimiento de retina, y no quiero dejar de verte, ni a ti, ni a los míos.
                               Manuela González Ruiz.















Homenaje a nuestra emblemática Puerta de Pechina o Purchena de Almería. Poesía y Pintura de Manuela González.


 

Almería y su
Puerta de Pechina o de Purchena
Óleos de Manuela González


Bonita, luce Almería
Es nuestra Virgen del Mar
reina de toda su tierra
bañada de sol y mar
desde la playa a la sierra.
Aquella, vieja Pechina
que San Indalecio ungió
a su paso se reclina
dándole su bendición.

Y... según cuenta la Historia
de aquella triste mañana,
la gran Puerta de Almería
dejó de ser la Sultana.
El "cañico" de la fuente
preguntaba por su puerta,
al ver, pasar a la gente
sin apenas darse cuenta.
¿Dónde estás Puerta Pechina?
exclama el agua con pena,
y en la placa de la esquina
se lee Puerta de Purchena...
¡Aquel! su viejo camino
que hasta ella la llevaba,
se perdió en su destino
cuando el moro la entregaba.
Y durmiendo musulmana...
aquella puerta de almena
se despertó, ya cristiana
la nueva Puerta Purchena.

Don Nicolás Salmerón
inerte le preguntaba
¿Por qué tu nombre cambió
si tanto a ti te gustaba?
Y la puerta con disgusto
afligida le decía:
¡Nadie me lo preguntó
en aquel postrero día!...



                                                                                  

                                         Óleos de Manuela González

Presentación del libro: "Orberá, el Obispo"

                                                            Teaatro Apolo,
martes 8 de marzo
    !No te lo puedes perder!

   Autora: Manuela González Ruiz 
                               Colección: Novela de Investigación
Páginas: 396
ISBN: 978-84-9991-055-0
Formatos: Edición rústica con solapas
Tamaño: 15x21 cm
Editorial: Editorial Círculo rojo
Precio Promocional : 15 €(IVA INCLUIDO)




PRECIO PROMOCIONAL A LA VENTA Y EXCLUSIVO EL MISMO
DÍA DE LA PRESENTACIÓN 8 DE MARZO, EN EL TEATRO APOLO,
 CON LA DEDICATORIA DE SU AUTORA





Retratos de dos caballeros al carboncillo, realizados por Manuela González

 Retratos de dos caballeros al carboncillo, por Manuela González

Fue noticia: Orberá, el Obisppo. Por Manuela

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Mujeres Andaluzas



Retrato de la Madre Soledad, fundadora de las Siervas de María

Santa Soledad…

El cielo de Almería es soleado
y ansiaba que tu sombra lo cubriera,
porque tú eres la luz, firme y primera,
en su vasto paisaje desolado.

El cielo de Almería está estrellado
y cruzarlo volando yo quisiera
si rasgando cortinas yo te viera
reanudar el camino ya trazado.

Oculta entre los pliegues de tu toca,
duerme tu santidad entremezclada
con ese amor que en tu alma se desboca.

Ya tienes la vereda despejada,
porque Dios en el cielo te convoca,
para seguirle en su cruz desgajada.

                 Manuela González Ruiz.


Mi marido y yo.

El retrato de mi marido, Francisco Fernández Rivas
                                                     Mi autorretrato....
Mis padres y hermanos, cuando yo era una niña...



Un retrato con padres y hermanos cuando yo era pequeña.

Yo llevo un vestidito azul, solo tenía 11 añitos...

La Santa Cena, pintada por Manuela González

http://www.telealmerianoticias.es/2011/02/reportajes/orbera-el-obispo/

‘Orberá, el Obispo’ es el libro que Manuela González ha escrito sobre José María Orberá y que publica la editorial Círculo Rojo. La autora refiere cómo comenzó su interés por él y algunos de los pormenores de su trabajo. La autora nació en Melilla, aunque tiene profundas raíces en la localidad almeriense de Lucainena.


“Alumbrar este libro es fruto de mi dimensión religiosa, reclamando mi atención e interés el gran cuadro al óleo del Obispo don José María Orberá y Carrión, que preside la sala de visitas en el convento de las Siervas de María en esta ciudad de Almería.

Bastó la ofrenda piadosa de información de las hermanas, para despertar en mí la humana apetencia del sentimiento, el deseo y la búsqueda de todos los archivos disponibles que hiciesen referencia, a aquel que en su apostolado, quiso que las Siervas fundaran sede en esta ciudad y que la Fundadora Santa Soledad se desplazara hasta Almería para tal fin.

Por el oficio emanado de mi condición de pintora retratista, siempre que he contemplado el cuadro de tan ilustre personaje lo he hecho estudiando la pintura y, sobre todo, sus rasgos faciales, mirando hacia adentro después de haber mirado hacia fuera, y leía más de lo que los ojos podían, y podía más de lo que los ojos miraban.
Después, cuando las religiosas me dieron el encargo de pintar al óleo un cuadro de Santa Soledad, realicé una obra en la que se le representa repartiendo pan a los pobres. Se trata de un cuadro de 1´60 X 1´00 m. para la conmemoración de los 125 años de la fundación en Almería.

Para llevar a cabo ese trabajo solicité a las Siervas de María, me prestasen algunos libros o documentos, con el fin de estudiar, si no el rostro de Santa Soledad propiamente dicho, sí lo más parecido a su alma, que es su expresión, para poderla plasmar en mi pintura, captando de ese modo su sensibilidad, algo estrictamente necesario en la ejecución de cualquier obra pictórica.

En esos documentos narraban sus contemporáneos la vida de Santa Soledad. También me fui adentrando en la vida paralela del obispo Orberá. De esa manera llegué a comprender la bondad de su alma y, al mismo tiempo, descubrí su obra y su personalidad. Persona docta, decidida a acometer empresas difíciles para las circunstancias económicas de la época, pero él, como hombre de Dios, tenía toda su confianza puerta en la Divina Providencia.

Eso estimuló en mí un gran interés por conocer más a fondo su vida.

A medida que iba allegando datos, también empecé a conocer la vida de su secretario don Ciriaco María Sancha y Hervás, (1833-1909), que hoy podemos alegrarnos en el Señor al ser considerado Venerable Siervo de Dios, arzobispo y Cardenal Primado de Toledo y de la Santa Iglesia Romana, beatificado el 18 de octubre de 2009 por su Santidad Benedicto, XVI y protector de nuestra paisana la velezana Dolores Rodríguez-Sopeña.

Pues los tres se conocieron en Santiago de Cuba, y desde entonces compartieron una amistad en Cristo hasta el final de sus vidas. De la mano de don Juan López Martín, recibí muchos documentos y las correcciones históricas de todos los capítulos de este libro, tomándose tanto interés como si de un libro suyo se tratase.

Me prometió que, a su regreso de Roma, me haría el prólogo del libro, pero esto no fue posible, pues fue llamado a la presencia del Señor, el día 28 de julio de 2008.
Desde el cielo, al lado del Padre, me seguirá guiando para que este libro vea algún día la luz, libro que pretende ser un merecido homenaje a su persona por el apoyo incondicional que en vida me prestó.

 En las largas charlas que sosteníamos, con esa sabiduría innata en él, y de cuantas cosas me contaba del obispo Orberá – pues sus conocimientos eran como un manantial inagotable – yo trataba de absorber todo cuanto podía, como si mi cerebro fuera una esponja. Muchas son las notas de su puño y letra que guardo como un valioso tesoro. Con cierta frecuencia me decía: “Manolita, estás haciendo con éste libro una labor muy interesante que Almería te agradecerá. Faltan personas que tomen interés por nuestra tierra e indaguen quienes fueron los que nos precedieron y cuánto hicieron por esta desolada Almería; yo, desde la iglesia y toda su diócesis, toda mi vida la he dedicado a investigar, y mis viajes a Roma son fruto de esas investigaciones”. Y así, marchó a la Vida eterna, dejando sin concluir sus últimos trabajos. Gracias a Dios sean dadas, porque ya han visto la luz como escritos póstumos con el título “La Iglesia en la que creo y en la que sirvo”.

Antes de dar comienzo a esta obra espiritual humana, histórica y biográfica de nuestros protagonistas, he de decir que he vivido toda la vida delante del convento de las Siervas de María, en la ciudad de Almería, en la calle de Eduardo Pérez, nº 20, en la séptima planta delante de su convento. Ellas tienen el nº 19 de la misma calle, frente por frente, y siempre las he visto, al anochecer, cuando todos vienen de los trabajos y se recogen a descansar, salir como un reguero de hormigas, silenciosas, del convento a las casas donde está el dolor de un enfermo para cuidarlo toda la noche.

Cuando la ciudad duerme, ellas velan. Jamás en mi vida he conocido nada igual. Y sin pedir nada a cambio, porque ellas todo ese beneficio se lo hacen a los enfermos gratuitamente. “Recuerda que lo que el dinero no puede comprar Dios nuestro Señor nos lo da generosamente, que es la vida para vivirla, y hacer el bien con ella a los demás”.

Y con esa caridad, ellas se sienten felices y gozosas con su alma y con Dios. Porque la felicidad no es un camino, sino una forma de caminar por la vida. Y ellas se la tienen consagrada a su ministerio. Y no conocen otros caminos en las ciudades donde están, sino el camino de las casas u hospitales donde tienen que asistir a los enfermos.

Y así llevan desde el año de 1851 hasta nuestros días. Así es su mundo: espiritual, recogido, intimo, callado, porque en el contraste de lo humano es donde crece el gozo por lo divino. Sencilla y hermosa lección y utilísima en el momento presente “el que no vive para servir, no sirve para vivir”. Estos son sus pasos, sus pasiones y sus ejercitaciones excelsas: acción de gracias y alabanza: un camino de perfección.
Dice San Juan de la Cruz, en su canción de “La Noche Oscura”, que es el gozo del alma por haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios por el camino de la negación espiritual… “En una noche oscura/ con ansias, en amores inflamada/ ¡Oh, dichosa ventura!/ Salí sin ser notada/ estando ya mi casa sosegada…”

Ellas salen de sus conventos, en las noches oscuras, deseosas de aliviar a los enfermos sin repiques de campanas, sin ser notadas, en medio del más absoluto incógnito, haciendo sus oraciones al despedirse de la Virgen de la Salud, llevando la paz espiritual de sus almas sosegadas. Así con ese carisma de entrega a los demás, sin esperar recompensa alguna se desenvuelven las personas que aman al prójimo, con la absoluta convicción de su fe, y estas dos almas tan afines serán junto con sus contemporáneos quienes darán sentido a éste libro.

Mi más profundo reconocimiento a las Siervas de María por proporcionarme todos cuantos documentos tenían a su alcance para que estos trabajos de investigación vean la luz, como ejemplo los libros del Padre Zugasti y de José María Javierre
A lo largo de los textos trataré de ser ecuánime en lo que se refiere a los vientos políticos de la España del siglo XIX y XX, y que el lector obtenga sus propias conclusiones.

Mi impronta personal es pintora-retratista y concibo el arte como una experiencia religiosa. Ya nos lo recordaba Pablo VI en un mensaje a los artistas que afirmaba: “Este mundo en que vivimos tiene necesidad de belleza para no caer en la desesperanza.

La belleza, como verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración. Y todo ello está en vuestras manos. Que estas manos sean puras y desinteresadas”.

Escribir este libro ha sido una aventura maravillosa donde, sobre todo, se ha manifestado la providencia de Dios. Lo que parecía una cumbre inalcanzable se ha convertido en un ameno valle.

Doy gracias a Dios que me permite ayudar a los demás a través de este libro y doy gracias a la Virgen del Mar y a Santa Soledad Torres, a quien confié esta lance literario.
Como he indicado anteriormente, he tenido el privilegio de vivir frente al convento de las Siervas de María durante muchos años. Sus enseñanzas me han acompañado siempre y siempre viviré marcada por esta experiencia de amor, de verdad, de justicia, de sufrimiento, de sentido, de esperanza,…

Dios me concedió este regalo y en mi afán de corresponder mis humildes ilusiones, me siento feliz y quiero transmitir este gozo a todos cuantos lean el libro, a todos los que ayudan, colaboran y trabajan por los más necesitados”.

Mi obra dedicada a las Siervas de María...Orberá, el Obispo.

Características de la obra
Colección: Círculo rojo - Investigación
Páginas: 396
ISBN: 978-84-9991-055-0
Formatos: Edición rústica con solapas
Tamaño: 15x21 cm
Editorial: Editorial Círculo rojo
Precio Promocional para el lanzamiento: 15 € (IVA INCLUIDO)

"Orberá, el Obispo"

  "Orberá, el Obispo"
Extraordinaria admiración fue la que despertó don José María Orberá y Carrión, obispo de la Diócesis de Almería durante los últimos diez años de su vida, 1876 a 1886, por su inagotable labor con pobres, enfermos, niños y niñas.

Fundador de congregaciones, construyó el convento a las Siervas de María y un colegio para los necesitados. Desde su Valencia natal trajo a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Desde Tudela, en Navarra, a la Compañía de María, construyendo un convento, que hizo las veces de Monasterio e Iglesia.

También desde Sevilla se trasladaron las religiosas Filipenses para recoger a las jóvenes que vivían en la calle, y consiguió que las Claras y las Puras recuperasen sus antiguos Conventos-Monasterios. En la provincia restauró numerosas Iglesias y casas sacerdotales.

Todo ello, pone de relieve que Manuela González Ruiz escriba, con pericia y conocimiento, algunos aspectos especialmente relevantes  de su fecunda labor.
Sus argumentos no son teológicos, en el sentido clásico, pues se trata de una biografía  bien documentada que analiza y expresa el ejemplo de su vida evangelizadora y apostólica.

Manuela González es la autora del libro "Orberá, el Obispo", y hace hincapié y destaca, también, a sus contemporáneos  que hoy rezan en el Santoral de la Iglesia Católica, como respuesta histórica, acumulación de conocimientos y semilla de pensamientos para el pueblo cristiano, y especialmente para los almerienses.

Mi historial laboral y artístico...

Mis padres y hermanos. Yo llevo un vestido azul.

Manuela González Ruiz nacida en Melilla, aunque de muy profundas raíces lucainenses. Diplomada en Geriatría, Puericultura y Auxiliar de clínica. Tertuliana Indaliana, de la Asociación cultural Celia Viñas y de La Fuente.

Mi Gioconda.
Conferenciante y ex-presentadora del programa televisivo “Encuentro con el arte” y durante seis años delegada de cultura de la Casa de Melilla en Almería.

Pintando, hablando y escribiendo, ahora irrumpe con fuerza haciendo latir su pasión literaria, reclamando nuestra atención y rescatando para los almerienses la voz y la historia del Obispo Orberá y sus contemporáneos- elevados a los altares- que son hoy faro y guía para el pueblo cristiano.

 
Mi Santa Cena